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El monstruo de Shakespeare (por Andrea Moya)

Mi monstruo mierdísimo
Enjaulado en mis costillas,
Tiene ojos de gato a medianoche,
Dientes de serpiente que acecha calor,
Nariz de cocodrilo,
Elegancia de filo de cuchillo.
Camina dando vueltas
En mi interior,
Susurrando mentiras en lengua ajena
Que sólo yo entiendo
De tal y tal
Para fomentar mis penas.
Es un monstruo con una violencia,
Un hambre por venganza
Y yo soy su medio,
Su forma de desahogarse.
Es mi Hyde, yo soy su Jekyll
Tan susceptible a su influencia
Cuando me dice que yo soy mejor
Y me muerde el corazón
Enterrando sus colmillos largos y finos
Que botan veneno hasta llenarme de su coraje
Su rabia fría
Y me tiemblan las venas,
La piel se me hace hielo,
Los ojos de vidrio se me ciegan de odio.
Mi monstruo se ríe
Brincando de alegría
Me manda a buscar tortura,
La mía,
Me manda a reventar mi cabeza
De conceptos absurdos
Llagas del pasado que yo había borrado
El monstruo las lame con su lengua obscena
Y las trae a la vida
Para que me hablen a gritos
De todo lo que sé y no entiendo y no me gusta
Se me corren hasta los pies como escalofríos de adrenalina.
Ésta es la gran diversión
La gran distracción
Con velos de miedo rabioso
Y contradicción
Me llenan de fuego pero me congelo,
Es un veneno de celos
Mi monstruo.