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La Bandera de Puerto Rico

El significado de la bandera

La palabra viene del vocablo alemán ""bandwo"", que quiere decir “signo”. Las banderas identifican la personalidad moral e histórica de las entidades que representan. Las primeras banderas tenían un propósito militar. En los combates, el primer objetivo de ataque era derribarla, lo cual equivalía a la derrota del enemigo. Se cree que esta noción se originó en la antigua China o la India.

El uso de la bandera se popularizó a partir de la Tercera Cruzada en el siglo XII. Después de la Revolución Francesa de 1789, su utilización se ha hecho común como símbolo de republicanismo para representar e identificar genuinamente las diferentes nacionalidades.

La bandera de Puerto Rico

Los Reyes Católicos Fernando e Isabel otorgaron una bandera a Puerto Rico. Esa bandera es contemporánea con el primer escudo de armas. Igual que sucedió con el primer escudo, el original de esta bandera también se extravió. La primera bandera puertorriqueña fue la del Grito de Lares en el 1868. Esa bandera la confeccionó Mariana Bracetti, conocida como “Brazo de Oro”, y fue basada en un diseño del Dr. Ramón Emeterio Betances.

En el 1895, al principio de la Guerra Revolucionaria Cubana, había en Nueva York una sección del Partido Revolucionario Cubano llamada “SPR” (Sección de Puerto Rico), dirigida por José Julio Henna, Roberto H. Todd, Juan M. de Terreforte, Sotero Figueroa, Aurelio Méndez y Manuel Besosa. Ahí se decidió adoptar una nueva bandera para sustituir la del Grito De Lares, que era la que los boricuas usaban en ese tiempo. Se decidió entonces recalcar simbólicamente la unión de la lucha cubana y la lucha puertorriqueña, imitando el símbolo de la insurrección cubana, pero con los colores invertidos. El diseño fue presentado a la asamblea de miembros por don José de la Matta Terreforte, uno de los sobrevivientes de la gesta de Lares que ocupaba el cargo de vicepresidente de la Sección Puerto Rico. La bandera se adoptó como insignia del organismo durante la primera asamblea general de la Sección Puerto Rico, celebrada en Chimney Hall, Nueva York, el 22 de diciembre de 1895.

La bandera puertorriqueña es de forma rectangular con cinco (5) franjas horizontales, tres (3) rojas y dos (2) blancas. Por el lado del asta, tiene un triángulo equilátero azul con una estrella blanca solitaria en el centro. El significado original de esta bandera era el siguiente: Las franjas rojas representaban la sangre derramada por los patriotas de la revolución. Las franjas blancas significaban la victoria, la paz venidera. El triángulo azul equilátero es símbolo del mar y del cielo de nuestro Puerto Rico. La estrella solitaria representa la isla.

Al adoptarla oficialmente como la bandera del Estado Libre Asociado de Puerto Rico en el 1952, se le adjudicó el siguiente significado: Las tres franjas rojas simbolizarían la sangre vital que nutre los tres (3) poderes de gobierno que son: Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Las dos franjas blancas representan la libertad del individuo y los derechos del hombre que mantienen en equilibrio los tres poderes de nuestra forma de gobierno. La estrella blanca solitaria simboliza el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Perla del Caribe. El triángulo azul representa la forma republicana de gobierno sustentado en sus tres poderes.

El color del triángulo es azul celeste. Sobre el triángulo va superpuesta una estrella blanca de cinco puntas, colocadas de tal modo que una de sus puntas señala hacia arriba. La bandera simboliza la hermandad en la lucha revolucionaria entre el pueblo cubano y el puertorriqueño. Esto se debe, principalmente, al hecho de que el grupo de separatistas puertorriqueños que la adoptaron estaba asociado con los separatistas cubanos que luchaban con idénticos ideales bajo el Partido Revolucionario Cubano.

Nuestra bandera, igual que la cubana, no seguía patrones de formas o simbolismos heráldicos en su diseño. Sus colores azul, rojo y blanco y sus símbolos del triángulo y la estrella, estuvieron en boga durante el siglo XIX, influenciado por las corrientes liberales y republicanas de la época.

La bandera desde sus orígenes ha sido usada como insignia de diversos movimientos independentistas, como el Partido Unión de Puerto Rico y el Partido Nacionalista de Puerto Rico. En el año 1952, al constituirse el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, la bandera del triángulo y la estrella solitaria fue declarada su bandera oficial.

La monoestrellada en la cultura popular

El debate en el que estuvo sumida la bandera de Puerto Rico no pudo evitar que la cultura popular se convirtiera en uno de sus más férreos defensores. Testimonios de ello se documentan en decenas de obras que hoy son clásicos del pentagrama internacional.
Si damos un breve vistazo al pentagrama popular, encontramos que en “Preciosa” el compositor Rafael Hernández expresa el sentir patriótico por su Isla aunque ésta estuviera “sin bandera, sin laudos ni gloria…”. En otra composición de título “Mi bandera”, Hernández plasma su sentir sobre el símbolo nacional. Esta canción fue redescubierta en 1991 por Gary Núñez y el grupo Moliendo Vidrio y pasó a formar parte de un concierto y disco en homenaje al Jibarito Rafael.

Pedro Flores, por su parte, también abordó el tema de la monoestrellada, mientras Ramito fue portavoz del orgullo boricua en la pegajosa plena “Qué bonita bandera”. Del mismo modo, Bobby Cruz hizo lo propio en el himno “Mi bandera” que grabara con Richie Ray en la década del 70. Dicho tema, considerado clásico del repertorio boricua, regrabado por el cuatrista Quique Domench en el compacto “Evolución”, disco que en 2000 fue seleccionado entre los más sobresalientes del año por la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

Finalmente, la monoestrellada que se levanta orgullosa en momentos de triunfo del pueblo puertorriqueño, también ha sido motivo de intensos debates por su uso impropio. El uso indebido de la bandera por la cantante Madonna en una presentación en Puerto Rico causó una reacción de censura inmediata. Mientras, el comediante Jerry Seinfield en los Estados Unidos tuvo que retractarse por la quema de una bandera boricua en una transmisión de su popular programa. En una entrega del Oscar en la que le tocó de pareja presentadora la actriz Jennifer López, el propio Seinfield, a manera de “mea culpa”, levantó la monoestrellada exclamando “Viva Puerto Rico”.

Fuentes:
Francisco Scarano, “Puerto Rico—Cinco Siglos De Historia” McGraw Hill Inter-Americana, S.A., 1993), página 533.
Instituto de Cultura Puertorriqueña
Fundación Nacional para la Cultura Nacional