Poesia

La poesía es un vínculo con lo desconocido. Es un amor a las palabras: a su fluídez, su inherente belleza y sus poderes. Disfruta de los poemas de tus compatriotas puertorriqueños

Regresaré (por Manuel Jordan)

La Nostalgia muchas veces me abate
Nublando de momento mi alegría
Pues me ausento de ti OH patria mía
Y es motivo que a mi corazón deshace
Muchos años he pasado en el destierro
Obligado por circunstancias duras
Enfermedad que me aflige y que perdura
Pero regresaré,  aunque sea en mi entierro
Regresaré pronto,  pues quiero verte
Antes de alejarme de esta vida
Volveré aun después de mi partida
 
    Aunque me tenga que llevar la misma muerte
    No Desafío lo imposible en mi expresión
    Pues lo digo con humildad sana y serena
    Mas le pido a Dios,  mire mi pena
    Y me permita regresar en su favor
    Cuanto anhelo oír el sonido del coquí,
el canto del gallo en la madrugada
Zambullirme en tus ríos y en tus ensenadas
Ir a mi Cataño, luego a Manatí
Hacer mi bohío alto en una loma
Poner una hamaca entre flamboyanes
¡Ordeñar las vacas! ¡Tener animales!
Sembrar el café para oler su aroma
Cuanto anhelo ese momento en mis desvelos
Pensamientos que la musa inspira
Regresar a mi islita tan querida
Antes de ausentarme y volar al cielo
Si mi ausencia perdurara, sólo anhelo
Como he dicho antes en mis poesías
Que me arropen con tu bandera en aquel día
Y que entierren mi estuche allá en tu suelo.
Volveré con una golondrina
Que voló allende de la mar
Regresaré, Borinquen muy querida
Aunque en sus alas me tenga que llevar
Me verán llegando al horizonte
Desde allí mis ojos mirarán
La belleza, flora y fauna de tus montes
Lo profundo y cristalino de tu mar
Contemplaré el cielo y su expansión
Y al sol caribeño que te arrulla
Observaré al jibarito que en su amor
Desciende desde Utuado o de Jayuya
Viene muy contento con una sonrisa
Con una esperanza que sana su herida
Aunque en su amargura su alma hecha triza
Por los sufrimientos que le da la vida

Pero se consuela en su buen Creador
A otros compadece con su ¡ay bendito!
Es un hombre humilde de gran compasión
Y espero admirarlo desde el infinito
Volveré temprano al llegar la aurora
Con primos colores como el arco iris
Vendré acompañado en aquella hora
Con ángeles alados y de querubines
Volveré mi Puerto Rico querido
Aun después de mi cuerpo inerte
egresaré como pródigo perdido
En alas de la vida o de la muerte!
 

Auge (por Santiago Suárez)

No quiero pasar la vida buscando ese verso que quizás no existe
- Extremoduro

Pienso en aquella rosa azul que nunca te daré
aquel día que olvidé nunca.
rev tu perfume amarillo sería muy cruel,
        raniep  tus ojos grises,
             relo tu pensamiento negro.
               rahcucse</i> música verde contigo más atroz sería.
Sabiendo que mientras aparentas escuchar, estás pensando.
O ver tu cabello hecho cenizas azules,
tus áridos ojos rebeldes torturados por el viento amargo,
Tu piel corroída por el mar.
He confundido los adjetivos, invertido los verbos.
Pero jamás podré olvidar tu sonrisa.

Añoranza A Puerto Rico (por Manuel Jordan)

(Poesía patriótica)
Oh Borinquen,  patria amada;
Me encuentro lejos de ti
Pero en mi añoranza vi
Como a tu suelo llegaba.
Hace años que salí
Buscando mi porvenir
Pero antes de morir
Quiero regresar a ti
Anhelo ver tus riberas
Y zambullirme en tus ríos
Tener en tí mi bohío
Antes que mi cuerpo muera.
Quiero poner mi bandera;
En un flamboyán muy alto
Poder contemplar tus nardos
Deleitarme en tu arboleda.
Quiero mirar tus estrellas
Dormirme oyendo el coquí
Que me despierte el ¡quiquiriquí!
En una mañana bella.
Añoro ver tus reinitas
Comiendo los cundiamores
Y escuchar los ruiseñores
En las mañanas bonitas.
Quiero subir a La Puntita
Linda montaña en Jayuya
Tomar un poco de café puya
En una coca o coquita.
Anhelo ir a Guajataca
De allí pasar a Aibonito
Para comerme un cuchifrito
Y mecerme en una hamaca.
 

Sueño con piñas y cañas
Con guarapos, con melaos
Con comerme un asopao
De gallina en la montaña.
Quiero llegar hasta Caguas
Para saludar la muda
Y un buen plato de verdura
Luego comerme en Villalba.
Quiero comprar una vaca
Que dé leche..., y hacer queso
Mas no conforme con eso
Quiero ordeñar una cabra.
Quiero comer en una dita
Hacer un güiro de higüera
Caminar por las praderas
Y montañas de mi islita.
Visitar la Cueva del Indio
Beber del chorro de Doña Juana
Caminar por la sabana
Y escuchar un ¡Ay bendito!
Deseo ir a Manatí
Atenas de Puerto Rico
Tomarme allí un coco rico
Y en Bayamón un maví.
El morro visitaría
Caminaría por San Juan
Y después iría a casar
A Martín Peña con Juana Díaz
Siempre en mi añoranza vive
Un día a Ponce llegar
Para desde allí contemplar
El inmenso Mar Caribe.
De ahí pasar a Cataño
El pueblo donde nací
Para establecerme allí
Hasta el final de mis años
Es mi sueño y mi sentir
El regresar a mi tierra
Para deleitarme en su belleza
Antes que vaya a morir.
Si es que acaso yo muero
Ausente de tu ribera
Que lleven mi calavera
Y la entierren en tu suelo.
Así termino mi anhelo
Mi Puerto Rico querido
Yo de ti ¡Nunca me olvido!
...Aunque me encuentre en el cielo
Aun de allí yo te dedico
La musa de mi poesía
Y a ángeles declamaría
¡Añoranza a Puerto Rico!

El Coquí y El Sapo Toro (por Manuel Jordan)

(Fábula de Verano)
Una noche de verano
En mi imaginación vi
En Puerto Rico un pantano
Donde cantaba un coquí
Un jíbaro que pasaba
A la zafra a trabajar
Se reía y se gozaba
Por aquel dulce cantar
Coquí- Coquí- Coquí
Cantaba muy dulcemente
Y se gozaba Vicente
Aquel jíbaro al pasar
Un sapo toro imprudente
Que lo estaba contemplando
Se puso celoso tanto
Que por poquito lo muerde
“¿Qué es lo que se cree éste
Que pasa la noche cantando
Para impresionar la gente
Si yo también se de canto?
Y como si eso fuera poco
Soy más lindo y  más alto
Y por supuesto muy hermoso”
El coquí de aquel pantano
Que era muy inteligente
Le dice “¡Sapo insolente!
Déjate de cosa hermano
Que aunque yo sea pequeñito
Soy jíbaro Borincano
Si en verdad sabes cantar
Pues cántame la Borinqueña
Pero con voz de tenor
Y si me das el honor
Quiero verte en esa peña”
El sapo toro orgulloso
Se trepó donde él le dijo
Y con mucho regocijo
Se puso a cantar con gozo
“Laa... tierra de Borinquen
Donde he nacido yoo...”
Le dijo el coquí “Así no,
Pues casi no puedo oírte”
El sapo el diafragma usó
El coquí empezó a reírse
El toro se atribuló
Cogiendo aire cantó
Y empezó más a expandirse
“Es un jardín florido
De mágico primor
Un cielo siempre nítido
Le sirve de dorcel
Y dan arrullos plácidos
Las olas a sus pies”
El coquí ya no aguantaba
La risa por lo que oyó
Se reía a carcajadas
Que casi se desmayó
El sapo se siguió inflando
Del coraje que tenía
Se escucha en la lejanía
A una gallina cantando
!Coco-coco có...!
!Coco-coco có...!
Pues había puesto un huevo
El sapo como era nuevo
Aquel canto interpretó
Como, ¡No te escucho yo!
¡No te escucho yo!
Y su pecho siguió inflando
La canción siguió cantando
El coquí se impresionó
Porque el tono era muy alto
“Es Borinquen la hija,
La hija del mar y el sol...”
Y dando el último tono
Inflado como un balón
El muy torpe sapo toro
Como una bomba explotó
Se le acabó así la envidia
Su orgullo desapareció
No volvió a ver su familia
Y hasta el coquí lo lloró
Desde entonces el sapito
Se tiene siempre en memoria
Y cuando cuenta la historia
Se entristece el jibarito
Luego dice “¡Ay bendito!”
Pero se alegra al escuchar
Al coquí con su cantar
En mi lindo Puerto Rico…

El monstruo de Shakespeare (por Andrea Moya)

Mi monstruo mierdísimo
Enjaulado en mis costillas,
Tiene ojos de gato a medianoche,
Dientes de serpiente que acecha calor,
Nariz de cocodrilo,
Elegancia de filo de cuchillo.
Camina dando vueltas
En mi interior,
Susurrando mentiras en lengua ajena
Que sólo yo entiendo
De tal y tal
Para fomentar mis penas.
Es un monstruo con una violencia,
Un hambre por venganza
Y yo soy su medio,
Su forma de desahogarse.
Es mi Hyde, yo soy su Jekyll
Tan susceptible a su influencia
Cuando me dice que yo soy mejor
Y me muerde el corazón
Enterrando sus colmillos largos y finos
Que botan veneno hasta llenarme de su coraje
Su rabia fría
Y me tiemblan las venas,
La piel se me hace hielo,
Los ojos de vidrio se me ciegan de odio.
Mi monstruo se ríe
Brincando de alegría
Me manda a buscar tortura,
La mía,
Me manda a reventar mi cabeza
De conceptos absurdos
Llagas del pasado que yo había borrado
El monstruo las lame con su lengua obscena
Y las trae a la vida
Para que me hablen a gritos
De todo lo que sé y no entiendo y no me gusta
Se me corren hasta los pies como escalofríos de adrenalina.
Ésta es la gran diversión
La gran distracción
Con velos de miedo rabioso
Y contradicción
Me llenan de fuego pero me congelo,
Es un veneno de celos
Mi monstruo.
 

Ensueños De Mi Querer (por Manuel Jordan)

Ensueños De Mi Querer
(A mi Puerto Rico querido)

Tierra que me vio nacer
A ti van mis anhelos
Aun estando en mis desvelos
O en profundo anochecer
Suelo de Diego y Gautier
Y bardos que te dieron gloria
En ti quedaron memorias
De mi claro amanecer
Flores frescas del vergel
También residuos de escoria

Tierra que me dio este ser
Nido que me vio volar
Aquel puntito en el mar
Ensueños de mi querer
Perfume que puedo oler
Aun estando a la distancia
Me arropa con su fragancia
Inundando mis sentidos
Mi Puerto Rico Querido
Motivo de mi esperanza

Esperanza de que un día
A ti pueda regresar
Para poder disfrutar
De tus bellas melodías,
Del lindo coquí y sus crías,
Del ruiseñor y el turpial,
Del gallo con su cantar,
De tu fauna y de tu flora,
Los lirios, las amapolas
Y aromas del cafetal…

Las frescas brisas del mar,
De tus playas y tus ríos,
De tus bateis, tus bohíos,
De tu hermoso flamboyán,
De Arecibo, San Germán,
De mi Atenas, Manatí,
Cataño, do yo nací,
De un mapellé, de una plena,
De hogaza la boca llena
Y un buen buche de Maví

Son mis ensueños así…
Mi ausencia llora y anhela
Que al escribirse mi esquela
Mi laúd se encuentre en ti
Para que mi hosa, al sentir
Tu vibración cual arrullo
Florezca como capullo
Ya sea de rosa o clavel
Que mis ojos vuelvan a ver
¡A ti Borinquen, mi orgullo…!

Ya Dejaré De Llorar
(Duelo en mi ausencia)

Un día fui preguntado
“¿Por qué tú lloras poeta?”
Yo le contesté obligado
(Con las manos en la cabeza)
“Es que me siento apenado
¿No ves que estoy exiliado
Lejos, ausente de mi tierra?

Vivir aquí no es lo mismo
Ya yo no escucho el coquí
Nunca he visto un colibrí
Una orquídea, ni aun un lirio

No existen las amapolas
Helechos, ni un tulipán
Y es imposible encontrar
Las quenepas o acerolas

Ya la alondra no se asoma
No se escucha el ruiseñor
Con su trino, su primor
Que en Borinquen nos sazona

Viene y se va la aurora
Sin causar mucha emoción
¿Dónde se encuentra la flor
Que deleita con su aroma…?

No se ven niños en la loma
Ni jugando en el batey
No se conoce el mamey
Ni el puro café se toma

El gallo aquí no es el rey
Dando al pecho con sus alas
Cantando de madrugada
Estableciendo su ley…

No se consiguen guayabas
Guanábanas ni corazones
Hicacos, ¡Menos anones!
Ni parchas, quizás papayas…

Difícil escuchar un seis
Aguinaldo o mapellé
¿Y no lo ha notado usted…?
¡Ni siquiera un le lo ley…!

Extraño el arroz con juey
Es muy escaso el mondongo
Se conoce más el hongo
Que vende el chino en su grey

El invierno nos engorda
El verano dura muy poco
No existe el dulce de coco
La marota ni la torta

¿Cómo no voy a llorar
Si anhelo tanto mi tierra?
No hay árbol de flamboyán
Ni una hamaca donde estar
¡Para dormir una siesta…!

Y el jíbaro dónde está?
¡No se tienen ni vecinos!
Nos acompaña Soledad
Y hay tanta tanta maldad
¡Que como presos vivimos…!

Ya dejaré de llorar
Cuando el manto de mi tierra
Me arrope con su belleza
Cuando me vea regresar…”

Ensueños De Mi Ausencia

Isla de encantos y sueños
Paraíso de frutas y flores
Perla de lindos colores
Princesa del suelo caribeño
Gloria y honor a tu dueño
Cuyo aliento sublimar
Te honró más al crear
Al jíbaro puertorriqueño
Quien en ausencia me empeño
Con gran honor representar

Al otro lado del gran mar
En inmenso continente
Ausente de mi buena gente
Mas soñando el regresar
Mientras tanto quiero honrar
Mi bandera y mi cultura
Y a toda la gente pura
Desde mis ancestros taínos
Hasta el humilde campesino
Por medio de mi escritura

Bella isla, es tu hermosura
Lo que me incita a soñar
Ausente de ti, mi lar
De tus lomas y llanuras.
En mis sueños, una aventura
Regresaba a tus riberas
Subía a la Cordillera
Y descendía en una jaca
Luego me mecía en hamaca
En casa de Tito Llera

Ya blanca mi cabellera
Por la nieve de los años
Pedía que en mi Cataño
Su escudo desapareciera
Que en su lugar se escogiera
Uno algo más creativo
Con símbolos y votivos
Que representen su historia
Pues el escudo da gloria
Cuando es representativo

Luego de allí me despido
Al acortarse mi aliento
Sea en las alas del viento
O entre llantos y suspiros
Mis amigos, yo les pido
No os olvidéis de mí
Pues en mi sueño me vi
Que en un laúd de madera
Enterraron mi calavera
En mi Atenas, Manatí…

Mi Última Danza

Años vienen, años van
Yo de tristeza me muero
Exiliado en el extranjero
Lejos de mi bello lar

Pues no veo una señal
Parece no haber salida
Escapándose mi vida
Alejado de mi hogar

Jamás yo podré olvidar
A mi Puerto Rico amado
Aunque me encuentre exiliado
Al otro lado del mar

Hoy, los años al pasar
Mi choza se debilita
Como una flor marchita
Cortada de su ramal

O como triste navegar
De una barca algarete
La cual la mar estremece
Haciéndola naufragar

A pesar de este causal
Me aliento con la esperanza
Que pronto, mi última danza
En Borinquen la he de dar…

Cantos A Mi Manatí

Manatí de mis recuerdos
Cuanto extraño tus riberas
Tus lomas y tus praderas
Tu Manuatabón, bello pueblo…
Estando loco o siendo cuerdo
No me olvidaría de ti
Porque en tu suelo aprendí
La decencia y el ornato
Y si tengo algo de literato
En ti Atenas lo aprendí

En ti contemplé al coquí
Al ruiseñor y al turpial
Me cautivo el flamboyán
La amapola y el alelí
Aprendí del colibrí
De la rosa y el clavel
En casa de Clarivel
En el camino hacia Ciales
Donde vi los animales
Y belleza del vergel

Caminante en tus veredas
Siento ser al recordar
El Cantito y el piñal
De la antigua carretera
Voy entrando en tus parcelas
Las Panainis y Amadeos
Luego en las Márquez me veo
Visitando allí a mi madre
Mas al no encontrar a nadie
De tristeza tambaleo…

Hacia Pugnado volteo
Para ver a mi sobrino
Luego en la cuesta me empino
Hasta Monte Bello, creo
De ahí, sintiendo un jaleo
Irme pa´l pueblo dispongo
Para comerme un mondongo
En la plaza del mercado
Llegando en troli montado
Como, cual fiera del Congo

Ya no sintiéndome mongo
Llego en una bicicleta
Al Salón de los Poetas
Donde a recitar me pongo
No regatón ni milongos
Los que jamás yo aprendí
Mas mi inspiración allí
Llevo cual gallo en mi pico
Liras para Puerto Rico
Cantos a mi Manatí…
 

Tan Lejos de Mi Lar…

Es triste vivir exiliado
Lejos de aquel suelo
Que me vio nacer
Pasan tantos años
Solo, desterrado
Y sin la esperanza
De jamás volver…
Sin ver una luz
Al final del túnel
Lleno de tinieblas
Densa oscuridad
Solo la nostalgia
Que a exiliados une
En tierras lejanas
Allende la mar…

Es un trago amargo
Verse desterrado
Noches de desvelos
Fantasma abismal
Llorosa golondrina
Perdida en su vuelo
Yendo a refugiarse
En suelo invernal
Hojas otoñales
Nieve en el riachuelo
(Tanto desconsuelo)
Turbión en el mar
Pregón de un entierro
Frígido recuerdo
Sueño fantasmal
Amarga experiencia
Osa sepulcral…
OH ¡Cuanto se anhela!
Cuanto se sueña
Hermosa Trigueña
Bella Borinqueña
¡Tan Lejano lar...!

Erase poeta derramado a mitad (por Chris Gregory)

Se disparan las palabras…
Reconstruyo esta cara acribillada a golpes de calidad monumental.

Estoy reconstruyendo la cara de mi ser.
Primero ubico la piel,
Papel de células poéticas.
Y luego junto,
con mis dedos tiernos,
un poco del sobrante papel,
Y lo aprieto en una montañita que exhala…

Segundo,
Destaco las mejores de las palabras,
que son imperfectas y feas,
Las adhiero al “canvas” blanco,
Érase una vez un Negro,
Pero el blanco destaca en esta época…
Muy blanco que casi brilla.

Las palabras se escapan y deshacen trabajo ya preestablecido por mi omnipotencia,
Un seudónimo discreto,
Un dios
Horripilante feo,
Un poeta,

El poeta…
Dios avergonzado,
Dios que derrama el preocupante vaho de la pena,
Blanca opaca,
Derramada,
Érase un dios avergonzado y destacado entre olimpos como,
El poeta.
 

Eterno Invierno (por Jordan El Poeta)

Eterno Invierno
Secas ramas invernales
Han sido mis compañeras
Desde el día que viniera
Acá, allende los mares
No veo árboles frutales
Ni flores en el camino
Verde?, si acaso algún pino
Flamboyán? ¡Solo zarzales¡
O debo decir matorrales
Ni siquiera aves de trino…

No por eso desestimo
La natura do moramos
Pues en otoño, verano
Y en primavera salimos
Pero lo que no compagino
Es estar acá tan lejos
Alejado de mi bello suelo
Lejos de mi lindo lar
Como un oso invernal
Desgastándome de viejo

Por eso a veces me quejo
Pues se me arrugan mis huellas
Lejos de Borinquen bella
La islita de mis anhelos
Do flamboyanes bermejos
Adornan la celeste flora
Orquídeas, lirios, ¡amapolas…¡
Forman parte del festejo
Quebradas, lindo riachuelos
Y el sol saliente en su aurora

En medio del desconsuelo
Surge siempre una esperanza
Que allá lejos en lontananza
Me espera mi hermoso suelo
Y aunque a veces desespero
Pues jamás será lo mismo
Vivo con el optimismo
De morar en mi jardín
Antes que llegue mi fin
O me arrope el cataclismo…
 
El Lar De Mi Recuerdo
Motivo De Mi Soñar

Recuerdo cuando salí
Con gran tristeza en mi alma
De mi lar en Barrio palmas
Donde por años residí
Desde Atenas, mi Manatí
Pasando por Bayamón
En Cataño, en aquel rincón
Viví con mi buena esposa
Y con tres joyas preciosas
Productos de un puro amor

Viajé por horas en avión
Cabizbajo y preocupado
Muy triste por haber dejado
Mi terruño, mi Nación
Ensueños de mi ilusión
Mi Puerto Rico querido
Llorando como un buen hijo
Que se aleja de su madre
Tragos de ajenjo y vinagre
Esquelas de un ser perdido

Como recuerdo la angustia
Y aún la sigo sintiendo
Causando en mi pensamiento
Gran amargura y penumbra
Veo tan y tan cerca la tumba
Y sin poder regresar
A Borinquen, bello hogar
Mi rinconcito querido
Mi lar que nunca olvido
Motivo de mi soñar...

Recuerdo cuando salí...
¡Pero fue por poco tiempo!
Tantos años, yo no entiendo
¿Por qué tan lejos de allí...?
Sin escuchar el coquí
La alondra y el ruiseñor
Sintiendo los rayos del sol
Cuando llega la alborada
Varar en alguna ensenada
Donde atar mi embarcación

¡Oh!, cuanto anhelo regresar
Pero se me acaba el tiempo...
Si pudiera, por un momento
Tener dos alas y volar
Atravesaría el inmenso mar
Como un rayo, ¡una centella!
Aunque dejara mis huellas
Plasmadas en densas nubes
Mas llegaría cual querube
A aquella..., mi islita bella...
 
A mi Puerto Rico Amado

Puerto Rico, Isla hermosa
Tierra de lindos colores
La de montañas y flores
Como el clavel y las rosas
De aguas claras, sabrosas
Dulce como la de los ríos
Pueblos, tales como Comerío
De belleza muy singular
Y como un don especial
¡Cuna del indio bravío...!

Tu jíbara..., tus doncellas
De belleza angelical
¿Quién se les podrá igualar
Siendo reinas entre las bellas?
En la historia están las huellas
De su hermosura y talento
Como empujadas por el viento
Hacia nuevas generaciones
Para que admiren los valores
De ángeles puertorriqueños

Es un honor expresar
Tu hermosura y tus primores
Como el canto de tus ruiseñores
Y del gallo en su cantar
También la brisa del mar
Acariciando tus playas
De tus frutas, la papaya
La guanábana, el anón
Como ríos, el Manatuabón
Que allá en tu Atenas se haya

¿De tu mar...? ¿la mantarraya...?
¿De tus ríos?, ¡el camarón!
De tus cielos, el esplendor
De una gloriosa mañana...
Una sabrosa guayaba
De tus praderas.., ¡ o una piña...!
O un plato de marifinga
Con sardina o bacalao
O un lechoncito asao
Arroz con pollo o gandinga

De tus noches, el coquí
El de canto peculiar
Y la fauna nocturnal
Cuando expresa su sentir
Arrullando así el dormir
Del jíbaro en su bohío
Protegido del rocío
Aumentando su esperanza
Y de este modo descansa
Recibiendo nuevos bríos

Mi corazón casi estalla
Pues de ti estoy a distancia
Pero tengo la esperanza
De que muy pronto a ti vaya
Y aunque sucumba en la raya
Mi anhelo es quedarme en ti
Para jamás ya salir
Mi nombre escrito en esquela
Arropado con tu bandera
En mi fosa en Manatí...
 
Embajador Borincano
(exaltación a mi patria)

Borinquen de mis amores
Trigueña de mis ensueños
Siempre ha sido mi empeño
El promover tus valores
Desde el valle de Collores
Así como la Puntita
Incluyendo a Mar Chiquita
Y la playa de Rincón
Aun el pan de Bayamón
O el comer en una dita

Puerto Rico, Isla bendita
Hoy promuevo al ruiseñor
La amapola, linda flor
Como también tus reinitas
¡Tus mañanas tan bonitas...!
Aun el sol del medio día
El pueblo de Juana Díaz
Y mi hermoso Manatí
El cántico del coquí
La gallina con sus crías...

Cuanto yo desearía
El caminar por tus riberas
Viajar por la Cordillera
En automóvil o tranvía
Desde allí contemplaría
Tus quebradas y tus ríos
Y en un arrebato mío
Me montaría en una jaca
Luego dormiría en una hamaca
Como un jíbaro en su bohío

¡Oh...!, pero, ¿quién olvidaría
La navidad con sus trullas...?
¿Cómo droga?, ¡el café puya...!
¿Y el maví?, ¡como subía...!
Un gran vaso me bebería
Mientras me como un pionono
Entonces escucharía un tono
De mapellé y seis chorreao
Con un cuatro bien tocao
Que ponga a bailar a un mono

Bella Isla, cuanto añoro
Desde mi ausencia regresar
A ti que fuiste mi lar
Y que aprecio como el oro
Hoy promuevo tus tesoros
Como un buen embajador
De tu gente y tu folclor
De tu escudo y tu bandera
Por medio de mi quimera
Y la musa de mi don...

Para mí es un gran honor
Enseñarle a tanta gente
Que tu jíbaro es decente
Temeroso del Creador
Muy lleno de compasión
Lo demuestra el “¡Ay bendito!”
No importando si es un rico
O un honesto agricultor
Siempre imparte de su amor
Aun fuera de Puerto Rico...
 
¿Cuál Es mi Afiliación..?
(poesía patriótica)

Yo no soy republicano
Ni tampoco independentista
Ni me siento americano
Mas no soy separatista

Ni del partido social cristiano
Mucho menos comunista
Y aun si fuera yo reclutado
Nunca seré socialista

¿Que cuál es mi afiliación..?
Puede notarla en mi seño
Observe bien mi facción
¡Soy un jíbaro..!, puertorriqueño

No me interesan asociaciones
Tampoco ciudadanías
Solo alzar los bellos colores
De Borinquen, la patria mía...

Levantando su bandera
Mas allá de la Oceanía...
No soy de la Legión Extranjera
Ni soy agente del CIA

Soy boricua puertorriqueño
Por si usted no lo sabía
Como zorrullos, guineos,
Verduras como yautía

Y me chupo hasta los dedos
Si está buena la comía
Pues soy jíbaro de los buenos
Aunque no de Juana Díaz

Soy de Cataño, de la loza
Aunque me siento manatieño
Pero mi corazón se goza
¡En que soy puertorriqueño..!

Perdóneme la ironía
Si lo confundo en mi empeño
pero siento gran alegría
Por ser un jíbaro, puertorriqueño...
Mujer Borincana...

Mujer borincana, admiro tu belleza
Tus ojos bonitos de mirar profundo
Tu andar como reina refleja realeza
Tus labios, las joyas más bellas del mundo

Con tu cuello erguido pareces paloma
Tus manos delicadas son como algodón
Tus besos cual flores que emanan su aroma
Tu hablar trino y dulce, como el ruiseñor

Cabello sublime, cual de ángeles alas
Tu piel es tan suave..., refleja ternura
Tus uñas cual perlas del mundo, más caras
Tus mejillas tiernas muestran tu hermosura

Mujer borincana, de gentil encanto
Eres bien amada por ser muy humilde
Dedico a tu honor este humilde canto
Cual bardo o pintor mi arte te describe

Tus muslos y piernas cual hábil gacela
Tus pies primorosos a la lucha van
Tus pechos hermosos que en tu ser reflejan
Rasgos de hermosura que el buen Dios te da

Eres muy hermosa, ¡como tú ninguna...!
Cualquiera te envidia mujer borincana
Tu ombligo y tu “porte” amplían tu “postura”
Mas es tu ternura y amor lo que a otros gana

Mujer borincana eres muy talentosa
Señalada entre diez mil entre multitudes
Eres buena madre y paciente esposa
Mujer hacendosa de grandes virtudes

Belleza especial, aun más que las rosas
Valiente heroína en grandes vicisitudes
Por eso te honro en versos y en prosa
Repito y alabo tus honorables virtudes

Mujer borincana ha sido un honor
Poder describirte con verdad desnuda
Como un caballero y no un picaflor
Hoy te reconozco, ¡por si algunos dudan...!

Que vean tu linda figura, ¡eres sensación...!
Mujer borincana..., ¡eres sabrosura...!
Te envidia la celosa luna y también el sol
Pues en tu resplandor, disipas la bruma...

Mujer borincana, eres de inspiración
A este diz-que poeta jíbaro de la losa
Pero estoy seguro que muchos endosan
Estos sinceros versos, que salen del corazón...
El Lar De Mi Recuerdo
Motivo De Mi Soñar

Recuerdo cuando salí
Con gran tristeza en mi alma
De mi lar en Barrio palmas
Donde por años residí
Desde Atenas, mi Manatí
Pasando por Bayamón
En Cataño, en aquel rincón
Viví con mi buena esposa
Y con tres joyas preciosas
Productos de un puro amor

Viajé por horas en avión
Cabizbajo y preocupado
Muy triste por haber dejado
Mi terruño, mi Nación
Ensueños de mi ilusión
Mi Puerto Rico querido
Llorando como un buen hijo
Que se aleja de su madre
Tragos de ajenjo y vinagre
Esquelas de un ser perdido

Como recuerdo la angustia
Y aún la sigo sintiendo
Causando en mi pensamiento
Gran amargura y penumbra
Veo tan y tan cerca la tumba
Y sin poder regresar
A Borinquen, bello hogar
Mi rinconcito querido
Mi lar que nunca olvido
Motivo de mi soñar...

Recuerdo cuando salí...
¡Pero fue por poco tiempo!
Tantos años, yo no entiendo
¿Por qué tan lejos de allí...?
Sin escuchar el coquí
La alondra y el ruiseñor
Sintiendo los rayos del sol
Cuando llega la alborada
Varar en alguna ensenada
Donde atar mi embarcación

¡Oh!, cuanto anhelo regresar
Pero se me acaba el tiempo...
Si pudiera, por un momento
Tener dos alas y volar
Atravesaría el inmenso mar
Como un rayo, ¡una centella!
Aunque dejara mis huellas
Plasmadas en densas nubes
Mas llegaría cual querube
A aquella..., mi islita bella...
 
A mi Puerto Rico Amado
 
Puerto Rico, Isla hermosa
Tierra de lindos colores
La de montañas y flores
Como el clavel y las rosas
De aguas claras, sabrosas
Dulce como la de los ríos
Pueblos, tales como Comerío
De belleza muy singular
Y como un don especial
¡Cuna del indio bravío...!

Tu jíbara..., tus doncellas
De belleza angelical
¿Quién se les podrá igualar
Siendo reinas entre las bellas?
En la historia están las huellas
De su hermosura y talento
Como empujadas por el viento
Hacia nuevas generaciones
Para que admiren los valores
De ángeles puertorriqueños

Es un honor expresar
Tu hermosura y tus primores
Como el canto de tus ruiseñores
Y del gallo en su cantar
También la brisa del mar
Acariciando tus playas
De tus frutas, la papaya
La guanábana, el anón
Como ríos, el Manatuabón
Que allá en tu Atenas se haya

¿De tu mar...? ¿la mantarraya...?
¿De tus ríos?, ¡el camarón!
De tus cielos, el esplendor
De una gloriosa mañana...
Una sabrosa guayaba
De tus praderas.., ¡ o una piña...!
O un plato de marifinga
Con sardina o bacalao
O un lechoncito asao
Arroz con pollo o gandinga

De tus noches, el coquí
El de canto peculiar
Y la fauna nocturnal
Cuando expresa su sentir
Arrullando así el dormir
Del jíbaro en su bohío
Protegido del rocío
Aumentando su esperanza
Y de este modo descansa
Recibiendo nuevos bríos

Mi corazón casi estalla
Pues de ti estoy a distancia
Pero tengo la esperanza
De que muy pronto a ti vaya
Y aunque sucumba en la raya
Mi anhelo es quedarme en ti
Para jamás ya salir
Mi nombre escrito en esquela
Arropado con tu bandera
En mi fosa en Manatí...

(De mi libro Añoranza De Un Jíbaro Ausente)
Añoranza A Puerto Rico
(Poesía patriótica)

¡Oh Borinquen patria amada!
Me encuentro lejos de ti
Pero en mi añoranza vi
Como a tu suelo llegaba.

Hace años que salí
Buscando mi porvenir
Pero antes de morir
Quiero regresar a ti

Anhelo ver tus riberas
Y zambullirme en tus ríos
Tener en ti mi bohío
Antes que mi cuerpo muera.

Quiero poner mi bandera
En un flamboyán muy alto
Poder contemplar tus nardos
Deleitarme en tu arboleda.

Quiero mirar tus estrellas
Dormirme oyendo el coquí
Que me despierte el ¡quiquiriquí!
En una mañana bella

Añoro ver tus reinitas
Comiendo los cundiamores
Y escuchar los ruiseñores
En las mañanas bonitas.

Quiero subir a la Puntita
Linda montaña en Jayuya
Tomar un poco de café puya
En una coca o coquita

Anhelo ir a Guajataca
De allí pasar a Aibonito
Para comerme un cuchifrito
Y mecerme en una hamaca.

Sueño con piñas y cañas...
Con guarapos..., con melaos
Con comerme un asopao
De gallina en la montaña.

Quiero llegar hasta Caguas
Para saludar la muda
Y un buen plato de verdura
Luego comerme en Villalba.

Quiero comprar una vaca
Que de leche..., y hacer queso
Mas no conforme con eso
Quiero ordeñar una cabra.

Quiero comer en una dita
Hacer un güiro de higüera
Caminar por las praderas
Y montañas de mi islita.

Visitar la Cueva del Indio
Beber del chorro de Dona Juana
Caminar por la sabana
Y escuchar un ¡Ay bendito...!

Deseo ir a Manatí
Atenas de Puerto Rico
Tomarme allí un coco rico
Y en Bayamón un maví.

El morro visitaría...,
Caminaría por San Juan
Y después iría a casar
A Martín Peña con Juana Díaz

Siempre en mi añoranza vive
Un día a Ponce llegar
Para desde allí contemplar
El hermoso Mar Caribe.

De ahí pasar a Cataño
El pueblo donde nací
Para establecerme allí
hasta el final de mis años.

Es mi sueño y mi sentir
El regresar a mi tierra
Para deleitarme en su belleza
Antes que vaya a morir.

Si es que acaso yo muero
Ausente de tu ribera
Que lleven mi calavera
Y la entierren en tu suelo.

Así termino mi anhelo
Mi Puerto Rico querido
¡Yo de ti nunca me olvido...!
Aunque me encuentre en el cielo.

Aun desde allí te dedico
La musa de mi poesía
Y a ángeles declamaría
¡Añoranza a puerto Rico...!

Si desea conseguir algunos de mis libros dedicados a la patria puede escribirme a: (jordanelpoeta@comcast.net)

 

Hablemos de Cultura (por Manuel Jordan)

Si hay que hablar de cultura
¡Pues hablemos de cultura!
Producto de la indosincracia
Que aunque lejos a la distancia
En mi corazón perdura
Hablemos de ñame y verdura
Y de arroz con bacalao
O del sabroso asopao
Que me hace la boca agua
Quizás de la leche de cabra
Y del sabroso melao
O del lechoncito asao
Que se cuece en una vara
Mencionemos a Villalba
Con el chorro de Doña Juana
A los budines de Aguada
Y viajemos a Vega Alta
El pueblo de los ñangotaos
Si hay que hablar de cultura
Hablemos de Don Pedro Flores
De sus hermosas danzas
Del güiro...de las maracas
Y del Valle de Collores
Recordemos a Rafael Hernández
Con su humilde jibarito
Gritemos hoy ¡Ay bendito!
Hablemos de los reinitas
Comiendo los cundiamores
En mi lindo Puerto Rico
Recordemos la cultura
Que nos dio el indio taíno
Al jíbaro campesino
Y a la “gíbara” en su ternura
Si hay que hablar de cultura
Mencionemos a los españoles
Con sus flotas de galeones
Llamadas las Caravelas
A Colón con sus quimeras
Y una vida poco pía
Pero descubridor de América
En la Niña, en la Pinta
Y también Santa María
La guerra Hispanoamericana
Con el Yanki triunfador
Hablemos del trovador
Que baja de la montaña

Del bohío o la cabaña
Del flamboyán y su flor
No puedo olvidar en mi premura
También al negro bembón
Que hizo una gran contribución
Y es parte de mi cultura
Si hay que hablar de cultura
Recordemos a Ramito
O Chuíto el de Bayamón
De allí el pan y el chicharón
Y del lechón el rabito
Cultura es el mofongo
La pana con aguacate
La alcapurria y el casabe
La marota o el mondongo
Un plato de arroz con gandules
Arroz guisado con pollo
Guineos niños,  un plato de funche
Recao,  plátanos,  repollo
¿Cultura? Cultura es el pirulí
El gofio con el marrallo
Y hasta el quiquiriquí de un gallo
O un sorullo de maíz
Quizás una coquita
Donde se toma café
Envés de plato una dita
Si es que allí ha comido usted
Cultura es jugar en el batey
Descalzo y caripelao
Sentarse en el saberao
Y saborear un arroz con juey
Cultura es comer sardinas
En un plato de marota
Un cacharro de café con torta
O jugar la peregrina
Es también usar los bueyes
Para arar allá en el campo
Y cantar un aguinaldo
En el día de los reyes
¿Cultura?  En la navidad
Tocan maracas los nenes
Van pidiendo el aguinaldo
De arroz con dulce y pasteles
Zambullirse en el río La Plata
O en el de Maragüé
Y zambullirse tal vez
En el lago Guajataca
Luego mecerse en hamaca
Y cantar un mapellé
Ver al humilde campesino    
Amolar muy bien su machete
Ir a cortar caña en su destino
Desde seis de la mañana
Hasta muy tarde, a las siete
Es recordar al amolador
Amolando las tijeras
Con trino de ruiseñor
Balanceado en una rueda
Escuchar la hermosa plena
Que a Loíza le da honor
Desde que cortaron a Elena
Y mataron al bembón
No me hable de cultura
Si no se ha tomao un maví
Si no sabe lo que es un coquí
O no ha oído hablar la muda
Cultura es el legado
Que dejaron nuestros ancestros
Es la humildad, es el respeto
Que nuestros padres dejaron
Es la música que nos enseñaron
Para el deleite nuestro
Cultura es todo aquello
Que nuestro Señor nos dio
Es lo lindo, es lo bello
Es abstracta y es real
Es cual sol con su destello
O el azul del ancho mar
La cultura esta arraigada
En la mente o el corazón
Es parte de nuestra herencia
Y forma parte del yo
Por eso somos diferentes
En los hechos o textura
Entiendan esto mi gente
¡Esto para mí es cultura....!

Imágenes de un yo, no yo (por Andrea Moya)

Aliento de humo
Imaginario,
discordio desmesurado,
de una cabeza llena de telarañas
donde los pensamientos caen atrapados
Moscas
en inútil batalla
contra la corrupción de las memorias;

Aliento de menta,
violencia azul,
o blanca como los pergaminos
escritos de mentiras vacías
como tazas de café sin leche
y palabras sin sonido;

Aliento de café,
azucar y miel,
en tu espina dorsal
elástica
hecha de arena y plata
que ha sido derretida
mil veces y una
más de lo necesario.

Ojos ciegos,
Ojos cerrados,
Ojos abrumados por lágrimas y cansancio
que sueltan sangre a correr por la cara
Con mirada verde, gris, marrón,
Vamos a no hablar del azul,
Sordomudo
Incordio
desconsideración humana,
Ojos desenfocados
Te miran.

Manos frías,
buscan calor
como serpientes,
buscan manos largas,
ojos y gargantas,
Manos que se calientan
Con desesperación
dan tamboreos pequeños
con los dedos,
aleteos sin coger vuelo
en la mesa plana
y fría;

Tienen frío
los halcones blancos
con uñas perfectas
y agudas;

Hay un anillo de oro
en el dedo equivocado,
Hay una mancha de tinta
que crece
se hincha
Y deletrea nombres
y conceptos
Recuerda esto . . .

Veo venas,
un mapa al cráneo
en el pecho,
un insulto
pero rastros de vida
entre líneas profetas
y huesos menores
y flexibles.
Te toca una superficie
imperfecta.

Los farolillos como cabezas (por Chris Gregory)

“Entonces estábamos trazando los pasos”

Es una fotografía vestida de carne desnuda,
De colores de carne y hueso,
Tan concretos que los puedes palpar con el sabor.

Los Clichés se desvendan el hospital,
Revelando un estarcido de lo que surgí ganar
En la batallar por el medio.

Yo me revelo en la oscuridad,
Como una fotografía,
Una luciérnaga,
Desvendada.

Entonces recorrí los pasos que tome,
Y siguiendo las migas encontré no una casa de dulce,
Sino una fábrica de escaleras.

Soñé que recorrí esas escaleras mil y una vez,
Porque sucede que mi casa es de un solo piso.

Soñé que al encontrar una huella de mi pies ya hecho redondo,
Lo recogía y en un crujido violento rompía en dos pedazos irreconocibles.
 

Mi Plegaria (por Manuel Jordan)

(Poesía Patriótica)
Plegaria pidiendo al cielo
Una suprema amnistía
Que me deje patria mía
Pronto visitar tu suelo
Aunque mi real anhelo
Es estar siempre presente
Compartiendo con mi gente
Hasta el último suspiro
¡OH, mi terruño querido!
Viviendo en ti eternamente
Ver tus lúcidas pendientes
Las joyas que te iluminan
Disfrutar las aguas vivas
De tus ríos en sus corrientes
Las que fluyen como fuentes

Por toda la Cordillera
Desde allí los valles riegan
Sosteniendo flora y fauna
Produciendo gozo y calma
Al jíbaro en tus praderas
Plegaria pidiendo al cielo
Que no me deje exhalar
Tan lejos de mi amado lar
Do regresar es mi anhelo...
Cual maternal consuelo
Quisiera que mi oración
Como un arrullo de amor
Sea muy pronto contestada
Y Así cambiar mi morada
Aliviando mi hondo dolor
Si hubiera alguna maldición
Por qué me encuentre exiliado
Que me sea presto revelado
Con el por qué del turbión
Que se me otorgue el don
De encontrar una salida
Siendo la maldición vencida
Contestando esta mi plegaria
Y Así volver a mi patria
¡A ti Borinquen querida...!

Querida (por Chris Gregory)

Querida:

Es difícil decirte que estas manchas de quemaduras no se enjuagan de la superficie lisa de mi cerebro. Es dificilísimo evitarte, es dificilísimo entender. Escribir una correspondencia es mi propósito, una correspondencia a un fantasma que conocía muy bien pero que ha fallado y se ha hecho granos finos en las arenas del tiempo. Esta carta se convierte cursi con cada galope de mis dedos, con cada palabra dardo. Las cortinas hechas mujeres murmullan entre si mismas y se extienden para, copular con la alfombra. Tener propósito en esta postal se ha deteriorado y convertido en recurso obsoleto, como responder cuando me miras. Nunca te veo ya, nunca te hablo.

    Propongo Bella, ser otro, ser un desdoblamiento de yo, un clon de mis atributos de niño aterrorizado, para terminar de hacer mi corazón congelarse de susto. Propongo que te saques los ojos, y tú ya no seas tu sino mi caballo y trofeo de repisa. Yo quiero ser el que devora tu visión, tus ojos grandes y huecos, tan huecos que parecerían tragar a los inocentes de corazón. Querida tu fantasma habita y retumba, quiero ser otro para concluir la demolición de mis órganos, quiero ser otro para que las grúas no levanten polvo y que ya yo no tosa el polvorín de tus ojos secos.

Entre tinieblas,

Chris.

Idea: “Trite converstations of love”, dialogos simplistas y tensos...

 

Tan Lejos de Mi Lar…

Es triste vivir exiliado
Lejos de aquel suelo
Que me vio nacer
Pasan tantos años
Solo, desterrado
Y sin la esperanza
De jamás volver…
Sin ver una luz
Al final del túnel
Lleno de tinieblas
Densa oscuridad
Solo la nostalgia
Que a exiliados une
En tierras lejanas
Allende la mar…
Es un trago amargo
Verse desterrado
Noches de desvelos
Fantasma abismal
Llorosa golondrina
Perdida en su vuelo
Yendo a refugiarse
En suelo invernal
Hojas otoñales
Nieve en el riachuelo
(Tanto desconsuelo)
Turbión en el mar
Pregón de un entierro
Frígido recuerdo
Sueño fantasmal
Amarga experiencia
Osa sepulcral…
OH ¡Cuanto se anhela!
Cuanto se sueña
Hermosa Trigueña
Bella Borinqueña
¡Tan Lejano lar...!

Tus labios como camisas, hulen a neblina (por Chris Gregory)

Tus camisolas bastardas
Blancas como una llenura de hielo
Se deshacen entre uñas,
Se desgarran sutilmente
Como vaso de hielo al caer.

Se como casi hueles
Puedo saborear tus olores camuflados
En veneno blanco.

Puedo oler la lavanda
En tus ojos,
Puedo oler la boca cerrada
Al tocar tu brazo.

Puedo ver como ya las camisas
Blancas, como mar de hilo
Se mancharon con el rojo apasionado
Y ya hules diferente, hueles
A tus camisas, bañadas de sudor negro.
 

Una perla de gran precio (por Manuel Jordán)

Una Perla De Gran Precio

Llevo profundo en mi ser
Una perla de gran precio
Ora el sabio como el necio
De mí la puede obtener
Pero debe de comprender
Lo mucho que la valoro
Es más valiosa que el oro
El diamante o la amatista
Me la dio El Gran Artista
Cuando me encontraba solo

Vino con ángeles en coro
Con una hermosa canción
Llenando mi triste corazón
De amor, perdón y decoro
El gozo con el que le adoro
También Su paz y verdad
Lo adornó con la fidelidad
Y con Su gracia bendita
Te la doy..., si la solicitas
¿Esa perla?, es mi amistad....

Regreso Póstumo

Cuando la gélida fosa
Reciba mi triste idilio
Comprenderá, fue el exilio
Lo que consumió mi osa
Entonces entonarán las rosas
Duelo, cántico lastimero
“Poeta, lejos de su suelo
Lo consumió la tristeza
Cuando su musa fue presa
En cisterna de extranjeros

Luego, un clavel pregonero
Depositado en mi tumba
Llorará por la penumbra
De la ausencia de un jilguero
También bajará de su vuelo
Una alondra plañidera
Quien izará mi bandera
Hasta el final de un mástil
Transformando así en reír
El dolor que un día existiera

Cantará la alta Cordillera
Florecerá el capullo de alelí
La amapola estará allí
Y el lirio de las praderas
Gozándose así mi esquela
Al cumplirse aquel sueño
Que procuró con empeño
De volver y estar presente
Un manatíeño ausente
Y jíbaro puertorriqueño…
 

Dejando Mis Huellas
(Canto A Mi Patria)

Como un buen borincano
Que vive en el extranjero
Con estos mis versos quiero
Promover nuestro legado
Pues me siento preocupado
Por tanta asimilación
Que ya no hablan español
Nuestra prole en los estados
Ya que han sido asimilados
Por el inglés anglosajón

Se ha perdido la visión
Por tantos años aquí
No saben lo que es moriviví
Mucho menos un anón
Han perdido hasta el amor
Por nuestra Borinquen bella
Aquella brillante estrella
Que ilumina el Mar Caribe
Con su flora, fauna, aljibes...
Y sus hermosas doncellas

Quisiera dejar mis huellas
En la esquela de la historia
Escribiendo mis memorias
Expresando mis querellas
¡No hay ninguna como ella!
¡Aprendan a hacer maví...!
¡No se olviden que el coquí
Es color marrón..., ¡no verde...!
¿Y si no saben...? ¡Se aprende!
Como también yo aprendí...

Entiendan que el colibrí
Es el mismo picaflor
Recuerden al ruiseñor
Y al gallo kikirikí...
Al gofio y al pirulí
El pitirre y la gallina
El aguacate, las chinas...
Y si es que usas inodoro
Como parte del decoro
Recuerda muy bien “Manolo”
¡Tu abuelo usaba letrina...!

Aprendan del guaraguao
De la piña..., del mamey
Del soberao, del batey...
Y del sabroso asopao
Del niño caripelao
Que vestía sin zapatos
Mantengan siempre el ornato
Que de los viejos aprendimos
Nunca olviden que el taíno
Fue quien nos dio su formato

No olviden el español
Que es nuestra lengua romance
El idioma de Cervantes
Que adorna nuestro folklor
Hablémoslo con honor
Como buen hispanoparlante
Y si el hablarlo te es un trance
Por falta de acentuación
Usa el inglés como bastón
Mas castellano en tu avance...

No debes nunca olvidarte
De honrar a nuestra bandera...
Recuerda la cordillera
Que a la distancia dejaste
Y del café que tomaste
Con sorullos de maíz
Cuando el canto del coquí
Te deleitaba a ti tanto
Y quizás un jíbaro cantando
¡Lindo capullito de alelí...!

Aquí tengo que terminar
Agradeciendo al Señor
El otorgarme el honor
Hoy lo expreso en mi rimar
Que en este lado del mar
Yo siento profundo en mí
La misión que recibí
Por su gracia y por su don
El ser un embajador
¡De la Isla del coquí...!