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Biografías de puertorriqueños destacados

Luis Antonio Ferré Aguayo (1904 - 2003)
Industrial, político y gobernador de Puerto Rico

Nació el 17 de febrero de 1904 en Ponce. El segundo de seis hermanos, creció entre sus intereses científicos, el arte pictórico, el piano y la esgrima. Licenciado como ingeniero por el Instituto Tecnológico de Massachussets. Despertó en los obreros de su fundición un verdadero entusiasmo por el trabajo y creó un fondo de seguro y beneficencia para ellos. Esto causó que se regara la voz por el sur de la isla de que los Ferré trataban bien a sus empleados. Además, organizó conciertos, patrocinó las artes, escribió crónicas musicales: todo por levantar el ambiente cultural de la ciudad de Ponce. Junto a su padre y hermanos, estableció una planta para fabricar cemento, la Ponce Cement, que pronto ayudó a satisfacer la demanda interna, a la vez que pudo también exportar parte de su producción. Los inicios de su carrera política fueron en el año 1940 cuando fue candidato de la Unificación Puertorriqueña Tripartita a la alcaldía de Ponce. En 1948 fue Comisionado Residente por la coalición de los partidos Reformista, Socialista y Estadista. Fue miembro del Partido Republicano, delegado en la Convención Constituyente del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (1951), miembro de la Cámara de Representantes (1953-1957) y candidato a gobernador en distintas ocasiones. En el año 1968, creó el Partido Nuevo Progresista y consiguió vencer en las elecciones para gobernador. Ferré apoyó la política de integración de Puerto Rico a los Estados Unidos.

Luis Muñoz Mar&iacuten (1898 - 1980)
Escritor, periodista, senador y primer gobernador puertorriqueño electo

Nació el 18 de febrero de 1898 en San Juan. Hijo de Luis Muñoz Rivera y Amalia Marín. De joven escribió poemas, fue periodista y escribió en importantes periódicos y revistas de Puerto Rico y de otros países. Participó en la fundación del Partido Liberal. Más adelante fundó el Partido Popular Democrático, del que fue su presidente.

Fue Senador y Presidente del Senado. Además, fue el primer gobernador electo de Puerto Rico en 1948 (y reelecto en cuatro ocasiones). Durante su gobierno, mejoró la situación social y económica del país. A partir de 1950, dirigió los trabajos para redactar una Constitución que creó una nueva forma de gobierno para Puerto Rico en asociación con los Estados Unidos. Falleció el 30 de abril de 1980.

Roberto Sánchez Vilella (1913- 1980)
Ingeniero y gobernador de Puerto Rico

El profesor Roberto Sánchez Vilella nació en Mayagüez el 19 de febrero de 1913. En 1934, recibió el grado de Bachiller en Artes en Ingeniería Civil de la Universidad del Estado de Ohio (Ohio State University). En ese mismo año, inicia su larga y distinguida carrera en el servicio público al ser designado ingeniero practicante del Departamento del Interior, en el Proyecto Garzas que le proveyó servicio de electricidad a gran parte de la zona rural de nuestro país.

En 1941, fue nombrado Subcomisionado del Departamento del Interior, luego conocido como Departamento de Obras Públicas. Un año más tarde, pasó a ocupar el cargo de Administrador General de la Autoridad de Transporte hasta 1945, cuando fue designado Administrador de la Capital, posición en que se desempeñó hasta el 1946 cuando se conviertió en Ayudante Especial del Presidente del Senado de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín.

En 1947, con el inicio del programa de promoción turística en Puerto Rico, como ingeniero residente, tuvo a su cargo la construcción del edificio del Hotel Caribe Hilton, la única ocasión en que brindó sus servicios en el sector privado.

Don Roberto Sánchez Vilella ocupó simultáneamente los puestos de Secretario de Obras Públicas y Secretario de Estado (1951-1959).

Entre 1964 y 1969 fue gobernador de Puerto Rico. Durante su incumbencia se implantó un extenso programa de construcción de hospitales y Centros de Salud regionales alrededor de toda la Isla; se creó la Comisión de Derechos Civiles; se aprobó la segunda ley de reorganización a la Rama Ejecutiva; se sentaron las bases para una política ambiental; y se dirigió la mirada al Caribe, creándose mecanismos de cooperación e incentivos comerciales. Además, se instauró una reforma educativa, incluyendo la Ley de Reforma Universitaria; se introdujeron cambios significativos a la tributación sobre ganancia de capital; asimismo se implementó una reforma agrícola y se creó la Autoridad de Carreteras. Bajo su gobernación también se fortaleció la separación de poderes mediante cambios en la judicatura que prohibieron los nombramientos de receso y se estableció por primera vez un comité para los nombramientos judiciales. También se enmendó la Ley Electoral y se nombró (mediante orden ejecutiva) la primera Comisión para los Derechos de la Mujer.

En 1968 fundó el Partido del Pueblo, del cual fue presidente hasta 1973, cuando se retiró de la política partidista, aunque sin dejar de participar en la discusión de los asuntos públicos del país. Inició entonces en la cátedra universitaria una nueva etapa de su fructífera vida. De 1974 hasta 1989 fue profesor en la Escuela Graduada de Administración Pública y participó activamente en la discusión con la comunidad universitaria de los asuntos del País. En dicha Escuela diseñó el seminario “Administración y Gobierno de Puerto Rico” e impartió además los siguientes cursos: “Política y Administración Pública”, “Administración y Política Fiscal”, “Gobierno y Administración Municipal”, “Proceso Legislativo, Historia Constitucional, y Administración Pública”, y la “Práctica Supervisada”. También impartió cátedra en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, ofreciendo los seminarios "Derecho Gubernamental", "Financiamiento Público", "Ley Electoral de Puerto Rico", y "Gobierno Municipal”. A través de la cátedra promovió los ideales de la sana administración pública.

Durante su vida recibió diferentes distinciones por su dedicación al servicio público, entre las cuales se destaca la Medalla al Mérito de la Sociedad Puertorriqueña de Administración Pública (1963); Doctorados Honoris Causa en Derecho, de la Universidad del Estado de Ohio (1965) y de la Universidad de Puerto Rico (1996) además de un Doctorado Honoris Causa en Ingeniería del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (1996).

Publicó, entre otros, “Las relaciones entre Puerto Rico y los Estados Unidos: La necesidad de una revisión” (Revista de la Academia de Artes y Ciencias de Puerto Rico, 1986); “El mito de la cogobernación en Puerto Rico” (Revista de Administración Pública, marzo 1981); “Análisis histórico de los factores determinantes en la política de desarrollo económico en Puerto Rico a partir de la década de 1930” (Revista Jurídica de la Universidad de Puerto Rico, 1974); “Proyecto de Código Hipotecario para Puerto Rico” (1967); “Función y Acción de la Rama Ejecutiva” (1965) y “Discursos de Campaña” (1964).

Hasta el final de su vida mantuvo viva su fibra moral, contribuyendo con su pensamiento al debate del futuro de Puerto Rico a través de entrevistas y la activa participación en el programa radial Voz Primera. Su vida terminó el 25 de marzo de 1997.

Pedro Albizu Campos (1893 - 1965)
Político puertorriqueño

Nació el 29 de junio de 1893 (o el 12 de septiembre de 1891, de acuerdo con otras fuentes) en Ponce, Puerto Rico. Estudió Derecho en la Universidad estadounidense de Harvard. En el año 1930, asumió la presidencia del Partido Nacionalista de Puerto Rico, el cual pretendía la plena independencia respecto de la tutela estadounidense. En 1932 concurrió a las elecciones legislativas, en las que sólo obtuvo 5257 sufragios. En 1936 fue condenado por conspirar para derrocar el gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico. Estuvo en prisión entre 1936 y 1943, y regresó a Puerto Rico en 1947.

En 1950 promovió una insurrección armada contra el gobernador de la isla, Luis Muñoz Marín y se le consideró responsable del atentado contra la Casa Blair, residencia del vicepresidente de Estados Unidos, llevado a cabo por un comando puertorriqueño. Otra vez fue condenado a prisión, por la justicia estadounidense, enfermó en enero de 1965 y fue puesto en libertad antes de su muerte, el 21 de abril de 1965 en San Juan. Su entierro fue uno de los más concurridos que se han celebrado en Puerto Rico.

Ramón Emeterio Betances (1827 - 1898)
Doctor, político y abolicionista

Nació en Cabo Rojo el 8 de abril de 1827 y falleció en Neuilly, Francia, el 18 de septiembre de 1898. En el 1853 se doctoró en medicina y cirugía en la Universidad de París, Francia. Ramón Emeterio Betances dedicó toda su vida a luchar por la independencia de Puerto Rico y de Cuba y la abolición de la esclavitud. Desde los Estados Unidos, “El Padre de la Patria”, como lo llaman muchos, preparó una insurrección interna en la Isla, contra el régimen español, el alzamiento conocido históricamente como “Grito de Lares”. Al fracasar la gesta revolucionaria, Betances se trasladó a Paris, donde se dedicó a predicar la causa de la independencia de la patria.

Julia de Burgos (1914 -1953)
Poetisa, dramaturga y educadora

Nació en el Barrio Santa Cruz, en Carolina, Puerto Rico, en 1917 (0 1914, según otras fuentes). Falleció en Nueva York, Estados Unidos, en 1953. Fue poetisa, pero también cultivó el periodismo. Su obra se caracteriza por una capacidad enorme de proyectar la lucha femenina de su tiempo, pero también por la problemática personal, tanto de su vida a veces turbulenta, como de la intuición de su inminente muerte. Su familia era numerosa y pobre, pero sus padres se preocuparon por la educación de sus hijos. En el Barrio Santa Cruz, asistió a la escuela primaria. Desde niña mostró una gran inteligencia. En Carolina llevó a cabo sus estudios secundarios. Terminada la secundaria, ingresó en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras. Sin embargo, no terminó sus estudios superiores, aunque, antes de dejarlos, obtuvo el Certificado de Maestra Normalista.

Desde su inicio en el magisterio se dedicó a la creación poética. Uno de sus primeros poemas fue el famoso “Río Grande de Loíza”. Por ese tiempo, se puso en contacto con algunos de los poetas puertorriqueños modernistas, como Luis Llorens Torres y los vanguardistas Luis Palés Matos y Evaristo Ribera Chevremont. En su poesía se refleja su problemática vital en todos sus aspectos: el feminismo, una vida compleja y el amor bajo sus múltiples vertientes, a veces con una sencillez atractiva, pero lo más común es la nota del erotismo y el sentimiento desgarrador. Recuerda la poesía amorosa y torturada tanto de la uruguaya Delmira Agustini como de la argentina Alfonsina Storni, en particular por su fuerza expresiva. En 1940, Julia de Burgos viajó a Nueva York. En esta temporada fue muy activa, tanto en recitales de su propia poesía, como en discursos pronunciados en diversos centros culturales, casi siempre invitada por puertorriqueños radicados en esta metrópolis.

Abandona Estados Unidos para pasar a Cuba, con su amante, el doctor Juan Jiménez Grullón, y en donde continuó con sus proyectos de conferencias y producción poética. Pudo identificarse fácilmente con el pueblo cubano, pero pronto tuvo que dejar Cuba, porque ocurrió la precipitada ruptura con su amante. Salió, pues, de Cuba para irse nuevamente a Nueva York. Conoció allí al músico Armando Marín. Se casaron y se trasladaron a Washington. En esta ciudad conoció brevemente al laureado poeta Juan Ramón Jiménez.

Volvió a Nueva York, pero su actividad literaria mermó mucho, debido a sus problemas de salud física y emocional, ya que se volvió adicta al alcohol y, como consecuencia, desarrolló una fuerte cirrosis hepática. Todo ello la llevó a una temprana muerte. En vista de su reputación y prestigio literarios, en 1987 el Colegio Universitario de Humacao le otorgó el Doctorado Honoris Causa en Letras, Post Mortem.

José de Diego y Benítez (1866 - 1918)
Abogado, poeta, periodista, ensayista, orador y político

Nació en Aguadilla el 16 de abril de 1866 y falleció en Nueva York el 16 de julio de 1918. Fue gran defensor del idioma español y de la cultura puertorriqueña, por lo cual se le ha llamado «Caballero de la Raza».

Cursó la enseñanza primaria en Mayagüez y el bachillerato en el Colegio Politécnico de Logroño, ciudad española en la que fue miembro del comité Republicano Progresista y donde dio a conocer sus primeros versos a través de la publicación “La Semana Cómica”. Por este tiempo (1885) publicó en el periódico “El Progreso” de Madrid un poema en que criticaba la situación política imperante en su patria; debido a ello, fue encarcelado. Desde Logroño, también colaboró en otras publicaciones de la capital de España y en las puertorriqueñas “El Buscapié” y “El Palenque de la Juventud”.

En 1886 regresó a la Isla y poco después conoció a la joven Carmen Echeverría de quien se enamoró. Fruto de ese amor frustrado por la oposición de los padres de la joven es el célebre poema “A Laura”. Regresó a España a continuar la carrera de Derecho en la Universidad de Barcelona. Por motivos de salud, tuvo que abandonar dichos estudios y regresar a Puerto Rico. Posteriormente, concluyó la carrera de abogado (1891) y el doctorado en Derecho (1892) en la Universidad de La Habana.

Ocupó los siguientes cargos: fiscal en el Juzgado de Primera Instancia en Arecibo, subsecretario de Gracia, Justicia y Gobernación y luego magistrado de la Real Audiencia Territorial de Puerto Rico (durante el breve gobierno autonómico, 1898), fiscal y presidente de la Audiencia de Mayagüez (1899), miembro del Consejo Ejecutivo (1900) y de la Cámara de Delegados (1903-1917), que presidió a partir de 1907 hasta que se creó la Cámara de Representantes (1917), que también presidió hasta su muerte. Fue cofundador y presidente del Partido Unión de Puerto Rico (1914), del cual se separó dos años después, cuando el partido pretendió posponer el reclamo de independencia para Puerto Rico. A su labor como legislador se debe la aprobación de leyes en favor del obrero y el campesino puertorriqueño y el establecimiento del Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas, hoy Recinto Universitario de Mayagüez. Defendió la enseñanza obligatoria en español en las escuelas de la isla. En 1915, viajó a Santo Domingo y Cuba en busca de apoyo para el proyecto de la Unión Antillana. Fue profesor de Derecho Romano, presidente del Ateneo Puertorriqueño y de la Sociedad de Escritores y Artistas, miembro de la Real Academia Hispanoamericana de Cádiz, miembro de la Academia Internacional de la Historia de París, así como de otras entidades importantes de la época.

Entre lo más destacado de su obra poética se encuentran los libros “Pomarrosas” (1904), “Jovillos. Coplas de estudiantes” (1916) y “Cantos de pitirre” (publicado póstumamente en 1949). Murió en 1918 en Nueva York a donde había viajado en busca de remedio para la gangrena que sufría desde hacía varios años.
 

Rafael Hernández (1896-1965)
Músico y compositor

Nacido en el pueblo de Aguadilla, a los 12 años inició sus estudios musicales con los profesores José Rullán Lequerica y Jesús Figueroa. Perfeccionando su técnica, aprendió a tocar instrumentos tan diversos como el cornetín, el violín, el trombón, el bombardino, la guitarra y el piano. En su adolescencia se trasladó a vivir al sector de Puerta de Tierra, en San Juan, y tocó con la Orquesta Municipal bajo la dirección de Manuel Tizol.

En 1912 compuso su primera canción, la danza “María y Victoria”, pero al llegar la entrada de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, tuvo que servir en las Fuerzas Armadas. Integrado a la vida militar, tocó en la Banda de Música del Ejército. Al licenciarse, se radicó en Nueva York donde conoció en la bohemia de la época figuras como Luis Muñoz Marín, Luis Llorens Torres, Luis Palés Matos y Pedro Flores.

Un contrato lo llevó a Cuba para dirigir la orquesta del Teatro Fausto de La Habana. Luego de cuatro años en la Antilla Mayor, regresó a la Gran Manzana donde organiza el Trío Borinquen. Luego de un breve periodo de éxitos, en el que se destacaron temas de su autoría como “Siciliana”, “Me la pagarás” y “Menéalo”, el Trío Borinquen se disolvió y Rafael fundó una nueva agrupación. El proyecto, llamado originalmente Grupo Hernández, cambió su nombre por el de Conjunto Victoria y con él tuvo uno de los periodos más importantes de su ascendente carrera.

Entrada la década del 40, Rafael Hernández viajó a México a cumplir un contrato de tres meses, pero su estadía en la tierra de Benito Juárez se extendió por espacio de 16 años, casándose entonces allí. En este país, que siempre definió como su segunda patria, cursó estudios avanzados en el Conservatorio Nacional de Música, obteniendo el grado de Maestro de Armonía, Composición, Contrapunto y Fuga.

Regresó a Puerto Rico en el 1953 y luego de varias exitosas giras a distintos pueblos de la Isla, trabajó como consultor musical en la naciente estación radial del Gobierno, WIPR. Entre el 1956 al 1959 fue Presidente Honorario de la Asociación de Compositores y Autores de Puerto Rico. Comprometido con las causas cívicas, fundó junto a otros líderes cívicos la organización de béisbol para niños conocida como “Pequeñas Ligas”. El 11 de diciembre de 1965, falleció Rafael Hernández después de una prolongada lucha contra el cáncer. Su legado de arte al mundo abarca prácticamente todos los géneros musicales, contando sobre 3,000 composiciones, entre las que se encuentran: “Lamento borincano”, “Silencio”, “Ausencia”, “Campanitas de Cristal”, “Preciosa” y la nana convertida en rumba, “El Cumbanchero”. También compuso el corrido mexicano “Qué Chula es Puebla”, considerado como himno regional de ese estado mexicano. El tema “Linda Quisqueya” es apreciado por algunos dominicanos como el segundo himno de su patria.

La obra musical de Rafael Hernández constituye un legado de incalculable valor en el pentagrama de la música puertorriqueña e hispanoamericana. Su vida nos ha quedado como ejemplo imperecedero de sensibilidad, constancia y superación. Y como prueba de su trascendencia en el pentagrama, en las postrimerías del siglo XX, sus canciones han sido incluidas en los repertorios de algunos intérpretes contemporáneos de la salsa, el rap, el reggae, el ska y el rock.

Fuentes
Buscabiografias.com